Picado ha señalado que el autor ha utilizado una carabina modificada para usar balas del calibre 22, «que pueden matar a cualquiera», de las que se han encontrado varios casquillos.
El alcalde, que ha subrayado que hay mucho «miedo» en el pueblo, ha indicado que el Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil se ha llevado ocho gatos para practicarles la necropsia.
Picado tiene previsto reunirse con el subdelegado del Gobierno de Cáceres, José Antonio García Muñoz, para abordar este asunto, ya que tiene el «temor» de que pueda herir a alguna persona.
Ha advertido, por último, de que este caso se ha producido en coincidencia con la entrada en vigor de la ley de bienestar animal.