Dos hombres se sientan en el banquillo por amputar orejas y rabos a 22 perros

RAQUEL RENDÓN

  • Uno de los acusados es un veterinario, al que el fiscal le imputa un delito de uso de certificado falso.
  • El otro se enfrenta a un año de prisión, multa y tres años de inhabilitación para trabajar o tener animales.

    Dos hombres se sentarán el miércoles en el banquillo de los acusados del Juzgado de lo Penal 2 de Huelva por delitos de maltrato animal y certificados falsos.

    Como consta en el escrito de calificación de la Fiscalía, al que ha accedido Huelva Información, fue el Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de Niebla quien averiguó en 2016 que “en determinadas rehalas de la localidad se practicaba la mutilación de orejas y rabos a los perros que tenían, causándoles un menoscabo grave en su salud”.

    Estas intervenciones se cursan “con una importante intensidad dolorosa” y que, en caso de llevarse a cabo “por personal carente de titulación veterinaria determinaría un riesgo de desarrollo de efectos adversos en el animal, tales como infecciones locales y sistémicas, trastornos cicatriciales, alteraciones del comportamiento, riesgos anestésicos, sufrimientos innecesarios y, en los casos más graves, el fallecimiento”.

    Después de las inspecciones del Seprona, “los dueños de las rehalas intentaban justificar su actuación presentando certificados que indicaban que dichas amputaciones las habían realizado veterinarios autorizados y por razones de salud del animal”. Sin embargo, estas “faltaban a la verdad y fueron redactadas y presentadas a sabiendas de ello”.

    La Guardia Civil decidió ampliar el campo de investigación al núcleo zoológico de rehala del paraje de El Ejido de Valdezufre, donde se percató de que –en fecha indeterminada pero no antes de entre tres y cinco años de las inspecciones– E.J.V.D. “realizó por sí o a través de terceras personas (…) la amputación de las orejas y rabos de 18 perros que tenía en dicho paraje, sin cumplir con los requisitos establecidos en la normativa”.

    Además, cortó presuntamente orejas y rabos “de otros cuatro ejemplares”. En esta actuación “tuvo cobertura por parte del acusado J.I.B.O.”, veterinario colegiado que, “a sabiendas de su falsedad, emitió una serie de certificados que faltaban claramente a la verdad” y que fueron exhibidos al Seprona para evitar sanciones.

    Ahora la Fiscalía pide para E.J.V.D. un año de prisión por el delito de maltrato animal, con inhabilitación especial para trabajar o tener animales durante tres años. Por el delito uso de certificado falso pide que se le impongan 1.080 euros de multa, mientras que al veterinario le impone por el mismo delito 2.160 euros de sanción.

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